Garabatos – Vanidad

Es indiscreta la vanidad, se oculta donde no hay olores y se disimula con su propio enojo. Es valiente porque se confunde con la hoja afilada que defiende el ogullo y cobarde cuando discrimina la comunión. Una pizca de sal y pierde la noción del tiempo, un terrón de azúcar y se torna agria. Pero ante todo es traicionera, hasta de su propio reflejo; asoma la cabeza ante la oportunidad y se olvida del instinto de seguir latiendo. Se cree poderosa, indestructible, tanto que antes de ser asesinada opta por la masacre de lo más querido y escapa al dolor con el suicidio. No conoce palabras ni razones, aún menos la caricias del clamor del corazón. Es en el rechazo de la mano amiga que divulga la carroña de su propio aliento.

~ por eutravesa en Abril 21, 09.

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