Incógnitas de la vida I

Si la vida no estuviera llena de incógnitas yo pasaría mucho tiempo en constante silencio. De verdad, y los que no lo saben, deberían de sentarse un día conmigo y con Ali, y se convencerían de ello. Como el día que nos preguntamos cómo se comunican las jirafas si no tienen cuerdas vocales. Digo, si no tienen cueras vocales, pues tampoco les hacen falta orejas, ya que sus antenitas, de alguna manera han de servir para todo lo que haga ruido… Y aunque no tenga sentido la conversación más interesante puede llenar las horas de espera en un restaurante, y la cara de los metiches de la mesa de al lado no tiene precio. Si todo lo que hacen es preguntar por qué los aviones tienen salvavidas bajo los asientos y no paracaídas… o por qué si las cajas negras que cargan son indestructibles, quizá deberían hacer todo el avión del mismo material. Y es que las incógnitas son constantes. La lista de gastos de un ejército con soldados kamikaze no debería de contar cascos, porque no tiene sentido que los utilicen, o cómo le hacen para pegar el teflón en un sartén si se supone que nada se pega al sartén. Muchas veces, marcando un número por teléfono, me he equivocado, y les juro, por esta se los juro, que nunca un número equivocado ha estado ocupado, ¿acaso a alguno de ustedes les ha pasado? Pero aún creo en los amigos, aún cuando a pesar de que Barbie es tan popular aún así le tienes que comprar a los amigos. En lo personal nunca me lavaron la boca con jabón, pero me pregunto si un mudo dice groserías le lavan las manos con jabón. Hay curiosidades del lenguaje, como que la palabra “monosílabo” tenga cinco sílabas; que la palabra “abreviado” sea larga; si intentas fracasar y triunfas, ¿cuál has logrado?; o la duda de si la montaña rusa es rusa; si el vino es un líquido, ¿cómo es que hay vino seco?; si alguien sabe cómo es el cero en números romanos les pido que me digan; y una de las constantes interminables, ¿qué fue primero el color o el nombre?, porque no sé si se llama naranja al color porque la naranja es naranja, o la naranja se llama naranja por el color naranja? Hay curiosidades en las caricaturas, y a mí ahorita sólo se me ocurren dos, porque no entiendo por qué los Picapiedra celebran la Navidad si se supone que vivieron antes de Cristo, y por qué el pato Donald se pone toalla cuando sale de bañarse, si todo el día anda con el culo al aire. Y hablando de toallas, ¿por qué cuando nos bañamos, si se supone que estamos limpios, lavamos la toalla después? Y menos mal que no hay toallas de lana, porque se encogerían… ¿Cómo es que las ovejas no se encogen cuando llueve? Y hablando de ovejas, ¿qué se supone que cuentan ellas cuando no pueden dormir? Hablando de animales, ¿qué pasa cuando una tortuga no tiene caparazón, se queda sin casa o está desnuda? , y si ves a un animal en peligro de extinción comiendo un planta en peligro de extinción, ¿qué se supone que haces? Ya que hablamos de animales, por qué no hablar de nosotros, los “humanos”, porque cuando miramos al techo siempre abrimos la boca, y cuando está muy oscuro siempre abrimos más los ojos… Y no podemos obviar a las personas con múltiples personalidades, porque imagínense que amenacen con suicidarse, ¿cómo consideras la situación? ¿Como una situación de rehenes? Y, por favor, no olvidemos que si según nosotras las mujeres, todos los hombres son iguales, ¿por qué entonces tardamos tanto en elegir a uno? Que de verdad, son horas de sana diversión, inténtenlo, o utilícenlo para sacar de quicio a alguien. Sana diversión…

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