Por los olores y aromas (I)

Si me guiara por olores podría recordar más de una vida, y con el tiempo hasta desprenderme de los mismos recuerdos que provocan. Mientras los anclajes no sean estériles, esos recuerdos permanecen. Y es que más que un simple olor es una evocación, como se avecina la tormenta y el olor del mundo se torna apacible y melancólico, como una esperanza que no termina de cuajar. Recordar el olor de la tierra mojada, luego de la lluvia, cuando la diversión se atenúa y se transforma en un suspiro alentador, el olor de la ropa sacada de la lavadora, como si se tratase de un recuerdo de otro tiempo. Y sí también está el olor del plástico quemado fruto de una complicidad y una travesura secreta que siempre se acompañaba de miradas y comentarios repulsivos. El olor de unos pies sudados nos recuerda que aún estamos vivos, y que lejos de ser agradable acusa nuestra presencia y nos hace visibles hasta para los mormados. No me puedo quitar de la cabeza ese olor de la avena cuando se está cociendo, como si el engrudo no bastara para obligarnos a pernoctar con dolor de esófago. El aroma de una rosa, tan subestimado me recuerda a las margaritas que en su aroma tan salvaje y poco reconocible se esconde la sinceridad de su presencia. El olor de las piedras, el olor de los gatos y del caucho de las ruedas de mi bicicleta justo antes de perder el control y sumar una cicatriz a las tantas todo por la necedad de ser igual que los grandes. El suelo también tiene su aroma, y no es lo mismo cuando te acuestas en él como cuando te caes y de la mano viene el olor del merteolate, siempre tan rojo y oscuro penetrante y olvidadizo, que no provocaría ardor, pero sí hacía extrañar el del alcohol que siempre parecía refrescar memorias de hospitales sin anestesia. Y si de hospitales hablamos, no todos huelen igual, y según el piso parece que las enfermedades se van colando en las paredes, las alfombras y hasta las manos de las enfermeras, que no importa cuán limpias, siempre huelen a hospital. Olores como esos, de las panaderías en la mañana temprano, cuando recién empieza a prometerse el pan cocido en el horno, que entre harina y masa abre el apetito y antoja la mortadela. Siempre estará el olor de la señora que limpia las escaleras, como entre estropajo y jabón en barra, que por mucho que lave de la misma forma, nunca me impregno igual. Quizá sí se pueda revivir toda una experiencia a través del aroma de un café recién molido, que nunca será el mismo que cuando ya salió de la olla o impregnó un poco de agua y así darse el lujo de recordar el primer café, tan odiado, y luego tan necesario y poco abandonado. Sin olvidar el sótano de mi abuela, una mezcla entre el frío del tabique, las botellas de vino, los pollos recién degollados y el escape a por el frío del congelador siempre con la promesa de una sorpresa helada de chocolate, o algo dulce. Poco he logrado en cuanto a reconocer a las personas por los olores, pero sí lo lugares, porque además no todos los barrios y colonias huelen igual, y puedes reconocer por dónde estás en la ciudad con los ojos cerrados si sólo levantas un poco la nariz y entonces recordar por qué el mareo de aquellas curvas y las arcadas que te provocaba que alguien más tuviera que bajarse a la orilla de la carretera. Y entonces reconocer el olor de la tierra que se va acumulando bajo las uñas, y el olor a sudor que se deprende de entre tus dedos después de estar toda la tarde en la bicicleta arrancando fruta para merendar y evitar una vuelta hasta casa. El olor de esos gitanos llegando en sus caravanas listos para armar sus puestos de balines siempre me confundía entre el olor de la ropa limpia y el secreto de una sabiduría inalterable…

3 comentarios en “Por los olores y aromas (I)

  1. Hola Maribel:
    Antes que nada felicitarte mas que un bonito blog tienes una buena prosa, que deleito leendo cada parrafo, no quiero vanagloriarte, espero que entres a mi blog y apruebes mi ultimo post donde me he tomado la libertad de copiar tu perfil para mostrar de lo que eres capaz, espero que comentes el post y lo apruebes en tal caso espero tu respuesta.
    Saludos desde Peru
    Hernan

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